LA VERDAD DE FÁTIMA

 

El 13 de Mayo de 1917 y en los siguientes 5 meses (los días 13) la Santísima Virgen María se le apareció a tres pastorcitos: Lucía, Jacinta y Francisco en la Coba de Iría, cerca de Fátima, Portugal. Les dio tres secretos los cuales debían ser dados a conocer completamente a más tardar en el año 1960, e hizo un pedido muy especial: CONSAGRAR A RUSIA SU CORAZÓN INMACULADO...

 

 

 

 

 

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN A LUZ DE MARÍA

12 DE MAYO DE 2010

 

AÚN ESPERO LA CONSAGRACIÓN DE RUSIA A MI CORAZÓN PARA EVITAR LA TERCERA GUERRA MUNDIAL"

 

 

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN A LUZ DE MARÍA

6 DE AGOSTO DE 2012

 

AL FINAL DE CUANTO ACONTECERÁ, MI CORAZÓN INMACULADO TRIUNFARÁ. Al no haber cumplido ni acatado Mi pedido en Fátima, triunfaré sobre el dolor del Pueblo fiel. Si esto se hubiera cumplido, variaría el acontecer de cuanto se acerca.

 

 

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN A LUZ DE MARÍA

15 DE AGOSTO DE 2012

 

La Tierra se sume en el dolor, la Iglesia de Mi Hijo sufrirá. Yo continúo apareciendo para bien de la humanidad, para ser signo de que no deseo hijos extraviados. Mi Palabra es bendición, es advertencia amorosa, ya que han llegado a la abominación. Mis lágrimas se derraman por la corrupción humana que ha llegado  hasta en el interior de la Iglesia que Mi Hijo fundó. Yo  externé en Fátima, en el Tercer Secreto,  Mi dolor por la corrupción y la desolación de la Iglesia, y no se ha dado a conocer. 

 

 

NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO A LUZ DE MARÍA

24 DE FEBRERO DE 2013

 

Los instantes que esperaban aceleraron el pasar y el rumbo de las profecías y aún no consagran a Rusia, al Inmaculado Corazón de Mi Madre, siendo conocedores los que se han consagrado a Mi servicio, de la trascendencia de esta consagración que cambiaría el destino de la humanidad. HAN CONOCIDO EL TERCER SECRETO QUE MI MADRE REVELÓ EN FÁTIMA Y LO HAN DEJADO DE LADO PARA NO CREAR CONTROVERSIAS CON MI PUEBLO, el que camina a ciegas ya que si conociera lo que Mi Madre anunció el corazón del hombre permanecería alerta y atento a cuanto desciende de arriba y procuraría la santidad de la institución de Mi Iglesia.

 

 

NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO A LUZ DE MARÍA

20 DE MARZO 2013

 

EN ESTE INSTANTE LE SOLICITO A MI HIJO FRANCISCO, PAPA Y OBISPO DE ROMA, QUE DÉ A CONOCER EL TERCER SECRETO QUE MI MADRE LEGÓ PARA LA HUMANIDAD EN FÁTIMA.

 

 

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN A LUZ DE MARÍA

13 DE MAYO DEL 2013

 

Mi Corazón Sangra ante el silencio guardado por quienes no han revelado la totalidad de Mi Llamado en Fátima con lo que se hubiera evitado el dolor para Mis hijos.

EL DESMEMBRAR EL TERCER MENSAJE DE FÁTIMA, HA SIDO EL GRAVE ERROR: UNA DESOBEDIENCIA QUE GENERÓ INFALIBLEMENTE ESTE INSTANTE DESOLADOR DE ESTA GENERACIÓN.

EN MANOS DE LA JERARQUÍA DE LA IGLESIA DE MI HIJO, DE QUIEN  SOY PROTECTORA Y MADRE, ENCOMIENDO LO RESTANTE DE MI ANGUSTIOSO LLAMADO.

 

 

LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA A LUZ DE MARÍA

22 DE JULIO DEL 2013

 

Todos Mis Llamados no han sido revelados todavía y Yo espero con paciencia, espero que todo Mi Mensaje dado en Fátima sea revelado.

 

 

LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA A LUZ DE MARÍA

16 DE OCTUBRE DEL 2013

 

Les invito, hijos Míos, a continuar consagrándose a Mi Corazón Inmaculado cada día, el instante lo amerita y en la consagración personal no olviden consagrar a Rusia como lo solicité cuando revelé Mi Tercer Secreto en Fátima.

 

 

LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA A LUZ DE MARÍA

31 DE ENERO DEL 2014

 

HAN GUARDADO TANTA INDIFERENCIA HACIA “TODO” LO QUE ESTÁ ACONTECIENDO Y ESTE “TODO” ES: LA INDIFERENCIA HACIA LOS SIGNOS DIVINOS YA ANUNCIADOS Y PROFETIZADOS A TRAVÉS DE TODAS LAS GENERACIONES; PERO NO SÓLO EL HOMBRE LAICO DESOBEDECE, SINO A LA VEZ DESOBEDECIERON  AQUELLOS QUE TUVIERON EN SUS MANOS EL DEBER DE DAR A CONOCER MI TERCER SECRETO EN FÁTIMA…  Y ESA DESOBEDIENCIA CONTINÚA…

 

 

LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA A LUZ DE MARÍA

5 DE MARZO DEL 2014

 

Amados Míos, esta generación ha cometido un grave error y una gran ofensa  hacia Mí.    Esta grave ofensa es el ignorar Mi Petición hecha en Fátima: Consagrar a Rusia a Mi Corazón Inmaculado.

 

USTEDES, HIJOS MÍOS,  EN SU MAYORÍA IGNORAN LA DEVASTACIÓN, NO SÓLO DEL ESPÍRITU SINO DE TODA LA CREACIÓN CON QUE EL COMUNISMO APLASTARÁ A ESTA GENERACIÓN. Los intereses económicos doblegan a los Pueblos que se encuentran en manos de gobernantes entregados totalmente a una economía que domina y  no respeta ni las creencias religiosas.

 

¡Tanto les he llamado a mantenerse atentos!, y ustedes, hijos Míos, han entregado por voluntad humana, el designio y el destino de sus países en manos de creaturas comprometidas con las grandes potencias comunistas.  La humanidad verá con horror y espanto la crueldad de aquellos que sin compasión les flagelarán totalmente.

 

¡Tanto que he llamado a la Iglesia de Mi Hijo… y tanto he suplicado durante largos y largos años a través de Mis Instrumentos, para que la Jerarquía de la Iglesia de Mi Hijo consagre al mundo entero a Mi Corazón Inmaculado y en especial a Rusia…!

 

Esta grave ofensa se levantará en este instante sobre toda la humanidad, y es que no han revelado a Mis Hijos la totalidad de Mi llamado, de Mi Mensaje en Fátima.

 

 

REFLEXIÓN

 

Al cumplirse 96 años de una de las manifestaciones Divinas más importantes para ayudar a la humanidad a trascender y evitar grandes sufrimientos, queremos hacer eco de aquel doloroso llamado de una Madre que nos insta aún hoy a ser conscientes de la realidad y del peligro inminente para toda la humanidad debido al mal proceder del hombre.

 

Ciertamente comprender el mensaje de Fátima en su esencia, es entender la plataforma en la cual se edifican los grandes males de este tiempo, abarcando no solo la espiritualidad del hombre, sino también el desarrollo de la ciencia negativa, la cual daría como resultado las fatídicas consecuencias que afectarían a todo el género humano.

 

Los estudios antropológicos, históricos y científicos, sumados a indiscreciones públicas de personas que accedieron al texto original han determinado que parte de los secretos celestiales aún hoy permanecen ocultos por decisión de la jerarquía de la Iglesia Católica, los cuales contienen verdades que son dramáticas y comprometedoras al futuro de la Institución y del mundo, dando a conocer también una verdad de orden cósmico [1] lo que ha llevado a los responsables al grave error de desatender el pedido de la Santísima Virgen; hacer público completamente Su mensaje y de Consagrar de manera especial a Rusia a Su Corazón inmaculado... [ver consagración de Rusia]

 

Gracias a la actitud perseverante de investigadores sensibles y objetivos, de observadores atentos y no condicionados y de muchas almas escogidas, se ha logrado comprender lo que una mano conspiradora suprimió intencionalmente sobre la verdad de Fátima.

Ante la premura de los acontecimientos deseamos motivar al lector a profundizar no solo en el espíritu a través de la oración, sino también a través del estudio y del análisis objetivo de los sucesos y acontecimientos para determinar con claridad y objetividad los peligros REALES que hoy se ciernen sobre la humanidad.

 

Si bien el mensaje de Fátima anticipa graves acontecimientos que darán lugar a una purificación universal, no solo de la mano del hombre sino también de la naturaleza, es a su vez un anuncio esperanzador para aquellos que acojan en su corazón el pedido de la Santa Madre.

 

 

 

 


 

 

 

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN A LUZ DE MARÍA

13 DE MAYO DEL 2013

 

 

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado:

 

UNIDOS A MI CORAZÓN EN ESTE DÍA ESPECIAL, ELEVEN LA VOZ Y SOLICITEN AL ESPÍRITU SANTO ACOJA ESTE PEDIDO MÍO para que cada consagración personal que renueven este día a Mi Corazón Inmaculado, eleve la conciencia y el entendimiento para que disciernan el instante en que viven y acojan a plenitud la profundidad de este Mi Llamado.

 

YO ASEGURO A QUIENES SE CONSAGREN CONSCIENTES DE LO QUE PROMETEN, QUE SERÁN RESGUARDADOS POR MÍ para que no se pierdan, si perseveran en la fe.

 

MI  LLAMADO EN FÁTIMA ES PARA TODA LA HUMANIDAD, para todos los hombres, mujeres, jóvenes y niños de esta generación. No es para un sector determinado sino para la humanidad en general que debía despertar, tomar consciencia y cambiar el rumbo de los acontecimientos, antes de que fuese demasiado tarde.

 

CON DOLORES DE PARTO PRONUNCIÉ UN LLAMADO URGENTE EN BUSCA DE LA PAZ MUNDIAL;  les llamé a unificar fuerzas para que no se destruyan unos a otros, evitando así la Tercera Guerra Mundial, que como pueden constatar, con el armamento que poseen las grandes potencias,  pueden destruir en poco tiempo las tres cuartas partes de la humanidad. Esto no es fantasía sino una dura realidad.

 

SOY MADRE RECONOCIDA POR LA IGLESIA DE MI HIJO, PERO CON LA PALABRA ACALLADA.  SOY MADRE SIN VOZ.

 

Les legué Mi Amor a esta generación, con un total mensaje de advertencia, de cambio y  un nuevo amanecer para la humanidad, pero fui silenciada, Mi Secreto desmembrado, y aún no dado a conocer en su totalidad.

 

EL TERCER SECRETO DADO EN FÁTIMA POR MÍ, NO ES SÓLO EL  ANUNCIO DE LOS DOLORES DE PARTO EN LOS QUE HABRÁ PURIFICACIÓN TOTAL, SINO ES UN ANUNCIO ESPERANZADOR PARA AQUELLOS QUE ACOJAN MI LLAMADO Y CAMBIEN LA DIRECCIÓN DE SU PROCEDER, elevando la voz para que las potencias cesen la creación de armas letales con las cuales, en instantes traerán el mayor de los dolores a toda la humanidad, a la Tierra y aniquilarán la Naturaleza, obra de la Mano de Dios.

 

ALERTÉ SOBRE LA TERCERA GUERRA MUNDIAL: si el hombre no cambiaba, si no se acercaban a Mi Hijo, la guerra  sería un castigo a raíz del pecado con el  que la humanidad se ha entregado en manos del demonio, el cual  le llevará a cometer los más atroces crímenes y la impiedad reinará por doquier.

 

El hambre se extenderá como el viento, LOS INOCENTES SERÁN LLEVADOS POR SUS COMPAÑEROS DE CAMINO QUE HAN PERMANECIDO PRESENTES A LO LARGO DE LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD, Y UNA VEZ MÁS, ELLOS, QUE VIVEN EN LA VOLUNTAD DIVINA, intervendrán para el bien de aquellos que sufren las consecuencias de la despiadada ciencia del hombre.

 

MIS HIJOS FIELES SERÁN NUEVAMENTE PERSEGUIDOS Y LAS IGLESIAS CERRADAS, LA MASONERÍA ESPARCIRÁ SUS HORRORES, INFILTRADOS EN LA CASA DE MI HIJO EN LA TIERRA Y DE DONDE ÉL HABRÁ SIDO DESALOJADO. La sangre de los justos limpiará el pecado de los malvados.

 

LA CONSAGRACIÓN DE RUSIA A MI INMACULADO CORAZÓN NO SE REALIZÓ COMO LO PEDÍ: unidos el Vicario de Roma con los obispos del mundo y todos los creyentes a una misma hora y en unidad.   Rusia, amada por Mí, esparcirá sus errores por el mundo y habrá lamento cuando ya sea tarde.

 

MIS HIJOS PREDILECTOS, SUMIDOS EN LOS CONTRATIEMPOS DE LA SOCIEDAD, SE DEDICARÁN A RELACIONARSE CON SUS COMUNIDADES SIN LLEVAR POR DELANTE LA ESPIRITUALIDAD SINO SÓLO LA SOCIALIZACIÓN.  Las casas de formación de Mis Predilectos serán invadidas por los modernismos, desvirtuando el verdadero misticismo y la espiritualidad con que se deben conducir. 

 

EL GRAN IMPOSTOR TOMARÁ EL TRONO DE MI HIJO, Y LA MAYORÍA LE MIRARÁN COMPLACIDOS.

 

LA LITURGIA SERÁ SATURADA DE MODERNISMOS que ofenderán el Corazón tres veces Santo de Mi Hijo…, y Yo seré desterrada.

 

La humanidad se encuentra en grave peligro, EL COMUNISMO HA VARIADO SUS FACETAS, HA PACTADO CON SECTAS QUE SE MANTIENEN DENTRO DE LA MISMA IGLESIA DE MI HIJO, socavando el poder de Mis Vicarios, hasta hacerle a uno de ellos, huir en medio de los cadáveres de sus cardenales y obispos fieles, habiendo sufrido la Iglesia su más grave apostasía ante el poder terreno del que usurpará el Trono de Pedro en la Tierra.

 

AQUELLOS DE MIS HIJOS QUE PERMANEZCAN  PROTEGIDOS BAJO MI AMPARO

Y MANTENIENDO LA FE EN LA PROMESA DE SALVACIÓN DADA POR MÍ A LOS QUE VIVEN EN  FIDELIDAD, SERÁN LOS QUE EN MEDIO DEL PODER BAJADO DE LO ALTO,

ACOMPAÑARÁN A MI HIJO EN SU SEGUNDA VENIDA, SERÁN ELLOS  EL RESTO SANTO, QUE REUNIDO BAJO EL GRAN PASTOR, MIRARÁN CON JÚBILO ENTRE VÍTORES, EL TRIUNFO FINAL DE LA VERDADERA IGLESIA.

 

Yo no desamparo a Mis Hijos, les alerto. Mi Corazón Sangra ante el silencio guardado por quienes no han revelado la totalidad de Mi Llamado en Fátima con lo que se hubiera evitado el dolor para Mis hijos.

 

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado:

 

Regresen  a esta Madre, Yo sufro por ustedes, no deseo que se pierdan, ni sufran en manos del demonio y sus secuaces.  Ya han sido invadidos por varios anticristos, no se aferren a lo que les conducirá al infierno.

 

EL DESMEMBRAR EL TERCER MENSAJE DE FÁTIMA, HA SIDO EL GRAVE ERROR: UNA DESOBEDIENCIA QUE GENERÓ INFALIBLEMENTE ESTE INSTANTE DESOLADOR DE ESTA GENERACIÓN.

 

Como Madre, acojo con amor las demostraciones de Mis hijos a quienes llevo en Mi Corazón y por quienes di y doy estos Secretos y por quienes continué y continúo recorriendo el mundo y llevando por una y otra tierra este Mi Mensaje para que no se pierdan.

 

Amados Míos:

 

EN MANOS DE LA JERARQUÍA DE LA IGLESIA DE MI HIJO, DE QUIEN  SOY PROTECTORA Y MADRE, ENCOMIENDO LO RESTANTE DE MI ANGUSTIOSO LLAMADO.

 

 

 


 

 

 

RESUMEN REALIZADO POR JOHN VENARI SOBRE EL LIBRO

"IL QUARTO SEGRETO DI FÁTIMA" DE ANTONIO SOCCI

 

Una síntesis minuciosa y detallada que cuestiona lo revelado por la Iglesia Católica sobre el Tercer Secreto de Fátima. 

 

Esta evidencia al rojo vivo, publicada por vez primera en el libro del Sr. Socci, es la primera en la que un alto funcionario vaticano, si bien uno ya retirado, admitió que sí, existe un –para decirlo en las palabras de Socci- “Cuarto Secreto, o por mejor decir, una segunda parte del Tercer Secreto (evidentemente una continuación de las palabras de Nuestra Señora interrumpidas por el ‘etc.’), que aún no ha sido revelado, y que fue por otro camino dentro de los muros del Vaticano”.

 

El 22 de noviembre de 2006, el libro de Antonio Socci Il Quarto Segreto di Fatima (El Cuarto Secreto de Fátima) impactó en las librerías italianas. El autor, después de mucha investigación llega a la conclusión de que el Vaticano no ha revelado el Tercer Secreto en su totalidad.

 

Difícilmente pueda exagerarse la importancia de este libro. El Sr. Socci es un famoso escritor italiano de primer nivel, y entrevistador de la televisión, que no está asociado a ningún grupo “tradicionalista”. De hecho, inicialmente su posición era firmemente oficialista cuando el Vaticano afirmó haber publicado el Secreto en su totalidad, el 26 de junio de 2006.

 

EL DESAFÍO DE PAOLINI

 

Socci escribe en la introducción de su libro que fue movido a la duda por un artículo del periodista italiano Vittorio Messori a propósito de la muerte de Sor Lucia: “El Secreto de Fátima, la celda de Sor Lucía ha sido sellada”. Allí Messori hablaba de los numerosos escritos y “Cartas a los papas” que Sor Lucía habría dejado en su celda. Messori aludía a la revelación vaticana del Tercer Secreto del 26 de junio de 2000 diciendo “que en lugar de resolver el misterio, ha abierto otros: en lo referido a sus interpretaciones, sus contenidos y sobre la integridad del texto revelado”.

 

Esto desató una vorágine de preguntas en la mente de Socci. ¿Por qué insinuaría un hombre como Messori, “un gran periodista, extremadamente preciso…” el columnista católico más traducido en todo el mundo”, una sospecha tal sobre el Vaticano? ¿Cómo podría una persona como Messori, tan cercana al ambiente del Vaticano estar persuadido de que la versión oficial del Tercer Secreto no es convincente?

 

Esto era especialmente incomprensible porque cinco años antes, cuando la publicación de la Visión del Secreto, Messori no expresó reserva alguna sobre lo que el Vaticano había dicho. Ahora parece tener dudas. Ahora parece tener cuestionamientos que formular.

 

Socci respondió tomando parte en una amable disputa con Messori en la cual él defendía la posición del Vaticano. Pero luego, dice Socci, “fui golpeado por un artículo escrito por un joven autor católico, Solideo Paolini”, que fue publicado en una revista tradicionalista la cual participó del debate entre Socci y Messori.

 

Paolini, dice Socci, “proponía una lista de argumentos contra la versión oficial del Vaticano (que era la mía también, en ese momento)”. El argumentaba que el Vaticano estaba reteniendo la parte principal del Tercer Secreto “debido a su contenido explosivo”. El Sr. Paolini había investigado el tema de Fátima intensamente, y había escrito un libro sobre el Tercer Secreto, “Fátima: no despreciéis las Profecías”, que fue publicado en Italia. Para su propia sorpresa, Socci encontró los argumentos de Paolini dignos de consideración.

 

Socci expresa su punto de vista: fue un error que la Curia y los medios ignorasen el desafío de los católicos tradicionalistas que sostenían que el Tercer Secreto no había sido revelado en su totalidad. “Por ejemplo”, escribe, “en el libro editado por el padre Paul Kramer [La Batalla Final del Diablo] que reunía los trabajos y artículos de varios autores, hay una denuncia de que el Vaticano no ha cumplido con los pedidos de Nuestra Señora de Fátima, y se afirma que “el precio de la indecisión del Vaticano bien puede ser extremadamente alto y que será pagado por toda la humanidad”.

 

En síntesis, Socci reconocía que había muchas preguntas sin respuestas, muchos puntos enigmáticos en torno al Secreto.

 

LA FALTA DE RESPUESTA DEL CARDENAL BERTONE

 

El Cardenal Bertone no respondió a un pedido de entrevista de Socci. El desconcierto de Socci se intensificó más aún cuando buscó respuestas en la jerarquía Vaticana, especialmente por parte del Card. Bertone, coautor junto con el Card. Ratzinger del documento del 26 de junio de 2000 sobre del Secreto: “El Mensaje de Fátima”.

 

Socci escribe: “Yo había indagado a muchos hombres de autoridad e influencia en la Curia, como el Card. Bertone, actualmente Secretario de Estado del Vaticano, que tuvo un papel central en la publicación del Secreto en 2000… El Cardenal, que realmente me había favorecido con su consideración personal, pidiéndome diera conferencias en su ex diócesis de Génova, ni siquiera consideró necesario responder a un pedido de entrevista de mi parte. Naturalmente que estaba es su derecho, pero esto no hizo sino incrementar en mí el temor de que existieran ciertas preguntas embarazosas, y principalmente, de que hay algo (extremadamente importante) que necesita mantenerse oculto”.

 

Cierra la introducción diciendo que no había esperado encontrarse un “enigma tan colosal” en torno al Tercer Secreto. Y si bien no puede suscribir ninguna de las teorías que postula la literatura tradicionalista, “en definitiva tuve que rendirme”, dice, “a la conclusión de que existen dos textos del Secreto, uno de los cuales no ha sido revelado al mundo”.

 

“CREO QUE HAY ALGO MÁS”

 

Los lectores recordarán que el 13 de mayo de 2000, durante la beatificación papal de Jacinta y Francisco en Fátima, el Card. Angelo Sodano, titular de la Secretaría de Estado, anunció que el Tercer Secreto habría de ser revelado y anticipó lo que él decía ser una parte del contenido. Sodano anunciaba que el Secreto hablaba de “un obispo de blanco” que, mientras camina entre cadáveres de mártires, “cae el suelo, aparentemente muerto, bajo un ataque de armas de fuego”.

 

El Card. Sodano señalaba así que esta era una predicción del intento de asesinato de Juan Pablo II en 1981.

 

Aunque la multitud congregada aplaudió la alocución de Sodano, algunos se mostraron inmediatamente escépticos. El 13 de mayo Associated Press cita el testimonio de Julio Esteleo, de 33 años, un comerciante portugués dedicado a la venta de automóviles: “Lo que ellos dicen ya ha ocurrido en el pasado. Esto no es una predicción. Es decepcionante. Yo creo que hay algo más”.

 

En verdad, muchos católicos dicen “Yo creo que hay algo más”.

 

Luego, el 26 de junio de 2000, cuando la Visión del Secreto finalmente fue publicada, supimos que el Card. Sodano no había dicho la verdad. El Secreto no dice que el Papa cae “aparentemente muerto”, sino que fue asesinado.

 

Hasta el Washington Post notó la discrepancia en su reporte del mes de julio: ”El Tercer Secreto espolea más cuestionamientos: La interpretación de Fátima se aparta de la Visión”.

 

“El 13 de mayo, el Card. Angelo Sodano, un funcionario de primer nivel del Vaticano, anunció la inminente publicación de un texto cuidadosamente guardado. Dijo que el Tercer Secreto de Fátima anticipaba, no el fin del mundo, como algunos habían conjeturado, sino el ataque del 13 de mayo de 1981 al Papa Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro.

 

“Sodano afirmó que el manuscrito… dice que ‘un obispo vestido de blanco” que, mientras se abre camino entre cadáveres de mártires, ‘cae al suelo, aparentemente muerto, bajo una lluvia de balas”.

“Pero el texto dado a publicidad el lunes (26 de junio) no deja dudas respecto al destino del obispo, al afirmar que ‘fue muerto por un grupo de soldados que disparaban balas y flechas contra él’. Todos los que están con el Pontífice también mueren: obispos, sacerdotes, monjes, monjas y laicos. Juan Pablo sobrevivió a los disparos efectuados por un solo tirador, Mehmet Alí Agca, y nadie entre la multitud resultó herido en el ataque.”

 

Este periódico laico no pudo evitar una mirada sospechosa sobre el Cardenal Sodano, puesto que está claro que él dio una imagen falsificada del Tercer Secreto sobre la cual quiso forzar una interpretación fallida.

 

Los católicos atentos inmediatamente contrastaron la revelación vaticana presentada como el Tercer Secreto completo con lo que el Cardenal Ratzinger había dicho en 1984. En su famosa entrevista con Vitorio Messori, el Cardenal Ratzinger dijo que el Secreto concernía a “los peligros que amenazaban la Fe y la vida de los cristianos, y por lo tanto al mundo. Y también la importancia de los últimos tiempos (novissimi)”. El Cardenal explicó además que “las cosas contenidas en el Tercer Secreto corresponden a lo que está anunciado en la Escritura y confirmado en muchas otras apariciones marianas…”.

 

Pero la visión del Papa siendo muerto por soldados no necesariamente refleja los “peligros que amenazan la fe”, ni se corresponden necesariamente con los “últimos tiempos”. Más aún, uno puede buscar “otras apariciones marianas” en vano si espera encontrar referencia alguna a la profecía de un papa que es muerto por un grupo de soldados. Tampoco la hay en las Escrituras.

 

La especulación se sustenta en el hecho de que notorios especialistas en el tema de Fátima, como el P. Alonso, y el Hermano Michel de la Sainte Trinité dedujeron, a partir de estudios amplios sobre lo que había sido dicho con anterioridad respecto al Tercer Secreto, que el contenido de la profecía se refería a una gran crisis de la Fe en la Iglesia Católica.

 

HABLAN LOS EXPERTOS

 

Respecto al Tercer Secreto de Fátima, del Cardenal Oddi resalta:


“No tiene nada que ver con Gorvachov. La Santisima Virgen nos está alertando sobre la apostasía en la Iglesia.”

 

El fallecido padre Joaquín Alonso (+1981) quien por dieciséis años fue el archivista oficial de Fátima, y que había tenido numerosas entrevistas con la Sor Lucía, testifica lo siguiente:

 

“Por lo tanto es completamente probable que el texto haga referencias concretas a la crisis de fe dentro de la Iglesia y a la negligencia de los pastores mismos [y a las] luchas internas en el seno de la Iglesia y a una grave negligencia pastoral de la alta jerarquía…

 

“En el período precedente al gran triunfo del Inmaculado Corazón de María han de suceder cosas terribles. Esto es lo que forma parte del Secreto. ¿Cuáles son? Si en ‘Portugal se preservara siempre el dogma de la Fe’… puede claramente deducirse que en otras partes de la Iglesia estos dogmas se oscurecerán o inclusive se perderán totalmente…

 

“¿Acaso el texto no publicado habla de circunstancias concretas? Es muy posible que hable no solo de una crisis en la fe en la Iglesia durante el período precedente, sino que como en el caso del Secreto de La Salette, por ejemplo, haya referencia más concretas a las luchas internas de los católicos o a la caída de los sacerdotes y la religión. Quizás inclusive se refiera a las defecciones de la alta jerarquía de la Iglesia. Puesto que ese asunto no es para nada extraño a otras comunicaciones que Sor Lucía ha recibido en este tema.”

 

Mons. Amaral, tercer obispo de Fátima, dijo lo siguiente sobre el Secreto una conferencia en Viena, Austria, el 10 de septiembre de 1984:

 

“Su contenido concierne a la fe. Identificar el [Tercer] Secreto con anuncios catastróficos o con un holocausto nuclear es deformar el sentido del mensaje. La pérdida de la fe de un continente es peor que la aniquilación de una nación; y es verdad que la fe está continuamente disminuyendo en Europa.”

 

Está luego la cita famosa del Cardenal Luigi Ciappi, teólogo personal de cuatro papas, incluyendo a Juan Pablo II:


“En el Tercer Secreto se anticipa, entre otras cosas, que la gran apostasía en la Iglesia comienza por lo más alto”.

 

Los católicos tienen buenas razones para creer que hay aún una parte del Secreto –un segundo texto que aún no ha sido revelado- que tiene un “contenido explosivo” referente a una apostasía masiva en la Iglesia.

 

MIRÓ EL SOBRE AL TRASLUZ

 

Los católicos también tienen buenas razones para sospechar la existencia de una segundo texto por la evidencia que presenta Mons. Venancio en Fátima.

 

En 1957, cuando el Santo Oficio del Cardenal Ottaviani solicitó al obispo de Fátima se enviara el Secreto al Vaticano, el obispo de Fátima, Mons. da Silva confió la tarea a su obispo auxiliar, Mons. Venancio. En determinado momento, cuando Mons. Venancio estuvo solo con el Secreto, miró el sobre al trasluz. Pudo reconocer dentro del sobre grande del obispo otro más pequeño, de Sor Lucía. Y dentro de este sobre había una hoja de papel común con márgenes en sus cuatro costados de unos tres cuartos de centímetro. El Hermano Michel señala que Mons. Venancio “se tomó el trabajo de anotar el tamaño de todo”. Es Mons. Venancio quien nos revela que el Secreto final estaba escrito en una pequeña hoja de papel en la que había unas 25 a 30 líneas.

 

Sin embargo el Tercer Secreto del Vaticano, revelado el 26 de junio estaba escrito por Sor Lucía en cuatro hojas de papel que contienen 62 líneas de texto. Aquí, nuevamente, encontramos la evidencia de dos textos del Secreto.

 

Esta evidencia fue confirmada de un modo excepcional el verano pasado.

 

“AUNQUE YO SUPIERA MÁS SOBRE ESTO”

 

El Arzobispo Capovilla admitió la existencia de dos textos.


El Sr. Socci había entrado en contacto con Solideo Paolini, el joven periodista que originalmente debatió con él sobre el Tercer Secreto. Paolini le entregó generosamente a Socci todos los descubrimientos sobre el Secreto provenientes del ex secretario de Juan XXIII, Arzobispo Loris Francesco Capovilla.

 

Voy a atenerme estrictamente a la cronología de los acontecimientos que aparece en el libro de Socci

Solideo Pasolini visitó a Capovilla el 5 de julio de 2006 en la casa que el Arzobispo tiene en Sotto il Monta. Después de alguna conversación preliminar, Paolini le dijo a Capovilla la razón de su visita: su investigación periodística sobre Fátima. “Dado que Ud. es una fuente de información de primer nivel”, dijo Paolini, “me gustaría preguntarle algunas cosas”, particularmente sobre el Tercer Secreto.

 

El Arzobispo Capovilla respondió inicialmente: “No, realmente, para evitar malos entendidos, y dado que ya ha sido oficialmente revelado, yo adhiero a lo que se ha dicho. “Aunque yo supiera más sobre esto, debemos atenernos a lo que se ha dicho en documentos oficiales”.

 

La fascinante admisión de este hecho nos ofrece un pantallazo del modo como opera el Vaticano. El Vaticano presentó su “revelación oficial” sobre el tema, y un funcionario vaticano retirado insiste en que se debe adherir a ella, “aún si supiera más” sobre la cuestión. Le insinúa al Sr. Paolini cual es habitualmente la política en temas así, y a la vez levanta un poco el telón. Es una pista del Arzobispo que insinúa, “Si, yo sé más sobre esto”.

 

El Arzobispo en este punto de la conversación sonrió y dijo: “Por favor, escríbame sus preguntas y yo las responderé”. Dijo que buscaría entre sus papeles, si es que todavía conservaba alguno, puesto que ya había donado prácticamente todo a un museo. Luego le dijo a Paolini “le enviaré algo, tal vez una frase… solo escriba y espere”.

 

¿Una frase? pensó Paolini, ¿qué podría querer decir “le enviaré una frase”.

 

Tres días más tarde, Paolini remitió por correo electrónico una lista de preguntas al Arzobispo Capovilla. El 18 de julio, Paolini recibió un paquete de su parte en el que estaban las respuestas y algunos papeles de sus archivos.

 

Paolini escribe, “A lo referente a mis preguntas sobre la existencia de un texto no publicado del Tercer Secreto, que no habría sido aún revelado, cuya existencia es altamente probable debido a una masiva cantidad de pistas, Mons. Capovilla (que, como se sabe, leyó el Tercer Secreto) escribió literalmente, “No sé nada”.

 

Paolini estaba perplejo. El Arzobispo Capovilla leyó el Secreto, conocía su contenido, estaba en posición de afirmar inequívocamente que el Tercer Secreto había sido revelado ya en el año 2000 y que no quedaba nada sin revelar. Sin embargo dijo: “No se nada”.

 

Esta expresión, en opinión de Paolini, fue “una irónica alusión a cierta ‘omertá siciliana’… una especie de ley mafiosa de silencio”.

 

Esta no fue la última de las sorpresas.

 

El paquete enviado por Capovilla contenía algunos papeles oficiales y un tarjetón autografiado en el que se lee como sigue:

 

“14 de julio de 2006
Estimado Solideo Pasolini, Le estoy enviando algunos papeles de mi archivo. Le sugiero que compre el librito sobre el Mensaje de Fátima publicado por la Congregación para la Doctrina de la Fe, en el año 2000.
Con mis bendiciones
Loris Capovilla”.

 

¡Extraña sugerencia! Por cierto que el Arzobispo Capovilla no ignoraba que el Sr. Paolini había estudiado el asunto del Tercer Secreto con toda profundidad y por cierto ya tenía el documento del 26 de junio. Quedó claro a Paolini que esta era otra pista del Arzobispo. Algo así como si Capovilla le dijera “Lea el documento del 26 de junio nuevamente, pero esta vez hágalo a la luz de lo que le estoy enviando yo”. Y por cierto que Paolini encontró una bomba de tiempo en los documentos.

 

“Comparando el folleto publicado por el Vaticano con los documentos de los archivos enviados por el secretario de Juan XXIII”, afirma Paolini, “aparece inmediatamente una contradicción muy significativa en las ‘notas reservadas’ a los ojos del investigador. Con el sello de autenticidad bien impreso sobre el papel [sello oficial queda certificado que el Papa Paulo VI leyó el Secreto la tarde del 27 de junio de 1963, mientras que el documento oficial del Vaticano afirma que “Paulo VI leyó el contenido el 27 de marzo de 1965 y envió el sobre al los archivos del Santo Oficio, después de decidir que no se publicaría el texto.”

 

Tenemos, pues, una discrepancia de fechas. Los documentos oficiales de Capovilla dicen que Paulo VI leyó el secreto el 27 de junio de 1964 mientras que el documento del Vaticano del 26 de junio de 2000 afirma que el mismo papa leyó el Secreto el 27 de marzo de 1965.

 

Paolini telefoneó inmediatamente al Arzobispo Capovilla para pedir una explicación de esta contradicción de fechas. Capovilla, un poco evasivo al principio, respondió con frases como “no estamos hablando de las Escrituras”. A lo cual Paolini respondió inmediatamente, “Si, Excelencia, pero mi referencia es un texto oficial escrito (el documento oficial del Vaticano), ¡que es claro y se basa en otro documento de archivo! Mons. Capovilla respondió, “Bien, puede ser que el paquete Bertone [documento del 26 de junio] no sea el mismo que el paquete Capovilla…”

 

En este punto brilló una luz en la mente de Paolini y aventuró la pregunta del millón: “¿Entonces ambas fechas son correctas porque hay dos textos del Tercer Secreto?”

 

Después de una breve pausa, el Arzobispo Capovila respondió “¡eso es exactamente!”.

 

OTRA DISCREPANCIA: “EXPRESIONES EN DIALECTO PORTUGUÉS”

 

En el mismo capítulo, Socci pone en el tapete otros puntos que sugieren don textos diferentes del Secreto. Uno de los más impactantes concierne a las así referidas “expresiones en dialecto portugués” que el Secreto contiene.

 

Socci nota que el Cardenal Ottaviani había dicho que cuando Juan XXIII abrió el sobre [conteniendo el Secreto] y lo leyó, entendió perfectamente, aunque estaba escrito en portugués. Sin embargo, el Hermano Michel de la Sainte Trinité, autor de “Toda la Verdad sobre Fátima”, señala que el Papa había requerido la asistencia de un cierto Mons. Tavares para ayudarlo a entender algunas expresiones portuguesas. El Arzobispo Capovilla también testimonia que, puesto que el texto contiene expresiones de dialecto portugués, “se llamó a un sacerdote de nombre Mons. Tavares”.

 

Socci insiste en que esta discrepancia solo puede ser entendida si hay dos textos del Secreto, uno que Juan XXIII podía leer sin ayuda de Mons. Tavares, y otro que requería de su asistencia.

 

Socci probó su teoría consultando a Mariagrazio Russo, una experta en lengua portuguesa, quien dirigió un análisis muy preciso de la visión del Secreto dada a publicidad por el Vaticano en 2000. No solo concluyó Russo en que hay muchas inexactitudes en la traducción oficial del texto portugués de cuatro páginas de la Hermana Lucía (lo que resulta curioso en un documento de tal importancia), sino que ella no encontró ningún tipo de “expresión regional ni dialectal”. Esto solo puede significar que lo que el Vaticano reveló es diferente de lo que leyó Juan XXIII, en lo cual había “expresiones dialectales”, por lo cual debió requerir de un asistente portugués.

 

¿COMO PUDO HABER OCURRIDO?

 

Socci plantea una hipótesis de lo que puede haber pasado en 2000 tras los muros vaticanos. Afirma que Juan Pablo II y el Card. Ratzinger querían revelar el Tercer Secreto en su totalidad, pero que el Card. Sodano, por entonces Secretario de Estado, se opuso a la idea. La oposición del Secretario de Estado significa una presión formidable.

 

Se llegó, pues a una solución de compromiso que lamentablemente no revela la existencia de virtudes heroicas en ninguno de los actores.

 

La visión del “Obispo vestido de blanco” que está reproducida en las cuatro páginas escritas por la Hermana Lucía sería revelada inicialmente por el Card. Sodano, en conjunto con su absurda interpretación de que el Secreto no es nada más que una predicción del intento de asesinato del Papa Juan Pablo II en 1981.

 

Al mismo tiempo, el 13 de mayo de 2000, durante la ceremonia de beatificación de Jacinta y Francisco, el Papa Juan Pablo II “revelaría” la otra parte, la “terrorífica”, del Tercer Secreto oblicuamente, en su sermón. Es por eso que Juan Pablo II habló en su sermón del Apocalipsis: “Otro portento apareció en el Cielo; un gran dragón” (Ap. 12, 3). Estas palabras tomadas de la primera lectura de la Misa nos hacen pensar sobre una gran batalla entre el bien y el mal, mostrándonos como, cuando el hombre deja de lado a Dios, no puede alcanzar la felicidad, sino que termina destruyéndose a sí mismo… El mensaje de Fátima es una llamada a la conversión, una alerta a la humanidad para que no tenga relación alguna con el “dragón”, cuya “cola barrió un tercio de las estrellas del Cielo, y las precipitó a la tierra”. (Ap. 12:4).

Los Padre de la Iglesia han interpretado siempre a “las estrellas del cielo” como el clero, y las estrellas barridas por la cola del dragón indican un gran números de miembros del clero que caen bajo la influencia del Demonio. Este fue el modo en que Juan Pablo explicó que el Tercer Secreto también predice una gran apostasía.

 

Fue una revelación implícita del secreto. Así, el Vaticano, y el Papa mismo, no podrían ser acusados de mentir ante la pregunta directa: “¿Se ha revelado completamente el Tercer Secreto”? Respuesta: “Si, ha sido completamente revelado”.

 

Algunos podrán juzgar esta hipótesis traída de los pelos. Las personas normales, se podría objetar, no actúan de esta manera. Yo, sin embargo, la encuentro perfectamente plausible.

 

Primero, tenemos el testimonio de Mons. Williamson, de la FSSPX que relata que un sacerdote austríaco de su amistad le dijo que el Card. Ratizinger le había confiado (al sacerdote austríaco) que tenía dos pesos en su conciencia. Uno era el mal manejo del Mensaje de Fátima del 26 de junio, el otro el del problema con Mons. Lefebvre en 1988. “Me equivoqué”, habría dicho con respecto a Mons. Lefebvre. “Me torcieron la mano”, respecto a Fátima. La hipótesis de Socci es coherente con la confesión atribuida al Card. Ratzinger de haberse dejado “torcer la mano”.

 

En segundo lugar, cualquier que conozca la “romanita” vaticana no tendrá dificultad alguna en aceptar la probabilidad del procedimiento que plantea la hipótesis.

 

El Vaticano es una burocracia romana que está en posesión del lugar desde los tiempos de Carlomagno. Puede ser extremadamente prudente y sutil cuando actúa por derecha, y evasiva y astuta cuando lo hace por siniestra. Es experta en escurrirse de las situaciones embarazosas. Ni afirma ni niega. Responde a la preguntas con otras preguntas. Se evade con un delicioso encanto.

 

Como estamos viviendo el período en el que el “humo de Satanás ha entrado en la Iglesia”, debemos admitir con dolor que el Vaticano posconciliar, en muchas ocasiones, ha abandonado el dictado evangélico “Que tu sí sea sí, y que tu no sea no”. (Mt. 5:37). Esta es una de las razones del impacto de la publicación tradicionalista Si si, no no, dado que obtener un Si o un No directos de los funcionarios vaticanos actuales –descubrir los que realmente piensan- puede llegar a ser un tarea imposible.

 

DOS EJEMPLOS PUEDEN ILUSTRAR

 

El Papa Juan Pablo II presentó su “Pedido de perdón Papal” el 12 de marzo de 2000 como parte de año jubilar del milenio. Le pidió al Card. Ratzinger que preparara una defensa teológica del programa de “Pedido de Perdón” con el fin de ser editado por Doctrina de la Fe.

 

El Card. Ratzinger, que ciertamente es un hombre de pensamiento progresista, no aprobaba sin embargo este pedido de perdón. Así fue, pues como el manejó la comisión: según relata el vaticanista Sandro Magíster, uno de los periodistas más ratzingerianos de Roma, el cardenal redactó argumentos contra el programa de Pedido de Perdón con gran firmeza y precisión. Luego construyó las respuestas a estos argumentos de un modo poco riguroso y débil. Fue su modo de afirmar, indirectamente, que el programa papal era indefendible teológicamente.

 

Sin embargo no se atrevió a decirlo abiertamente. Nadie, sin una extraordinaria clarividencia capaz de leer la mente del cardenal podría decir cual ha sido su intención. Pero, finalmente, lo que el católico de a pie asumió fue “Memoria y Reconciliación”, uno de los documentos doctrinariamente más insensatos y ridículos producidos por el Vaticano posconciliar, un delirio producto de un estado de postración. Sin embargo, este documento vino del hombre cuya función primordial era defender la integridad de la doctrina.

 

De nuevo, nadie podría acusar al cardenal de poseer virtudes heroicas, pero esto nos pinta un cuadro sobre el modo en que el Vaticano se maneja. En nombre de la obediencia, o al menos de un cierto compromiso con la obediencia, el Card. Ratzinger publicó un documento sobre materia doctrinal que confundió a millones de fieles católicos.

 

Hay otro triste ejemplo de una menos admirable integridad sobre el Vaticano de hoy que yo he experimentado de primera mano.

 

¡OBEDEZCAN!

 

Años atrás yo pertenecía a una comunidad de Misa Tridentina que después de 1988 había buscado la posibilidad de una regularización. En enero de 1994 dos de nosotros viajamos a la oficina de Ecclesia Dei en Roma para considerar esta posibilidad. En cuanto a la “regularización” el viaje fue una pérdida de tiempo: pero en lo que respecta a las duras lecciones y el “how’s how” de la operatoria vaticana, fue un viaje invalorable.

 

En un punto de nuestra entrevista, el P. Arthur B. Caulkins de la oficina vaticana de Ecclesia Dei nos dijo que nuestro deber ¡era obedecer! Y si lo que se manda está mal, la culpa no es de quien obedece, sino en quien manda.

 

EL P. CAULKINS HABLABA EN SERIO

 

Yo no podía creer a mis propios oídos. Este modo de obediencia ciega, propuesto por el funcionario vaticano, significa que el clero católico, los religiosos –inclusive los funcionarios vaticanos- obedecerán órdenes verdaderamente dañosas para las almas y para la Fe, mientras se dicen a sí mismos que no incurren en ninguna responsabilidad personal puesto que “Yo solo obedezco órdenes”: “Es la responsabilidad de mi superior, no la mía”. La nueva misa, la monaguillas, la comunión en la mano, las jornadas de la juventud al ritmo del rock’n’roll, encuentros panreligiosos con paganos, todas estas afrentas a la Fe católica se realizan en nombre de una “obediencia”; que no es tal sino cobardía y servidumbre.

 

Si el Vaticano actualmente opera bajo estos principios como política habitual, lo cual significa una perversión de la piedad filial que el católico debe a sus superiores religiosos, entonces no hay que sorprenderse de la estampida de anomalías y delitos que campea en el mundo católico. Esto también ayuda a comprender la hipótesis de Socci sobre una “revelación de compromiso” del Tercer Secreto.

 

PRINCIPALES REVISIONES

 

El libro de Socci contiene muchos otros puntos demasiado numerosos como para enumerar aquí. Habla del menosprecio de Juan XXIII y Paulo VI hacia la Hermana Lucía; del hecho de que la parte oculta del Secreto predice una grave crisis de Fe y posiblemente contenga advertencias sobre el Concilio Vaticano II; de la absurda entrevista a puertas cerradas entre el Card. Bertone y la Hermana Lucía de noviembre de 2001 tras la cual él afirmó que la religiosa concordaba con todo lo dicho en el documento del 26 de junio, incluso aunque el documento minaba el mensaje de Fátima tan duramente que hasta los titulares de diarios seculares como “Los Angeles Times” lo reflejaban: “Los máximos teólogos vaticanos sutilmente desacreditan el culto a Fátima”.

 

Socci dice además que la parte no publicada del texto del Secreto muy probablemente contenga advertencias sobre catástrofes naturales inmensas.

 

En cuanto a la consagración de Rusia, Socci concluye que no ha sido realizada. Esto se comprueba simplemente observando el estado de decadencia de Rusia. No podemos sino aplaudir el sentido común de Socci. Solo comentaristas completamente irreligiosos o descerebrados pueden insistir en que la Rusia de hoy, atiborrada de divorcio, aborto, cultos y perversiones sexuales testimonia el triunfo del Corazón Inmaculado.

 

Hay mucho más en este libro de 255 páginas. Y ha sido publicado por una casa editora de primer nivel en Italia, lo cual probablemente asegure su circulación y genere mucha discusión. Un contacto de la CFN nos dice que el libro ha recibido críticas de primer nivel en los diarios italianos más importantes, (incluyendo el Corriere della Sera, La Stampa, Libero e Il Giornale) y parece estar causando una buena turbulencia dentro del Vaticano.

 

No podemos sino desear que el libro sea publicado en inglés y en los otros principales idiomas, lo más pronto posible.

 

[SdeT] La polémica sobre si se reveló todo lo que la Virgen dijo en Fátima sigue en pie a pesar de que en el año 2000 el Vaticano reveló el “tercer secreto”, que Sor Lucía había entregado para ser abierto en la década de los ’60, y que sucesivos papas lo leyeron y no consideraron oportuno publicar.

 

Los “fatimistas” no consideraron que lo que leyó el Cardenal bertone en el año 2000 fuera efectivamente todo lo que el Vaticano tenía en su poder, y se puede leer esta tesis en un post publicado por los Foros de la Virgen María El 4º secreto de Fátima o segunda parte del 3º secreto

En este artículo Cesar Uribarri trata de salir del corset de si hay un tercer secreto oculto y pone su énfasis en la necesidad de revelación de todo el mensaje, que fue artificialmente dividido en tres partes.

 

La verdadera historia oculta de Fátima es apasionante. Hoy sabemos que a la tenacidad de los fatimistas se les debe la publicación del tercer secreto. Debió reconocerlo el cardenal Bertone sin ambages, ante lo que desde Roma se consideraba como una presión casi insoportable. El padre Kramer era tenaz, y su cruzada visto lo visto, eficaz. Sin embargo tal presión no se vino abajo con la publicación del tercer secreto. Aquel año 2000 los fatimistas debían haberse sentido moralmente reconfortados, sin embargo algo oscuro evitaba cerrar el dolor ante una promesa incumplida desde 1960. El tercer secreto presentado por la Congregación del entonces Prefecto Ratzinger estaba vinculado a un texto manuscrito de sor Lucia que parecía chocar con todos los datos anteriores que de él se tenían. Y no de fuentes menores, que el mismo Cardenal Ottaviani había sido quien fijara el conocimiento vaporoso que se podía tener sobre él antes de su publicación: “está escrito en una hoja de papel”. Pero contra el parecer de las hemerotecas la congregación de Ratzinger presentaba un texto de 4 folios.

 

Cuando el periodista de Carlis le hace ver a Bertone tal contradicción simplemente el Secretario de Estado del Vaticano se lava las manos: “no sé porqué Ottaviani dijo eso”. Extraña forma de echar leña a un fuego en vez de apagarlo, pues ni era de prever que Ottaviani se hubiera equivocado en semejante cuestión, tal era el magnetismo que Fátima surtiría en aquellos años, ni era de prever que Bertone no supiera porqué el gran Ottaviani pudo decir “eso”. La cuestión no tenía más alternativa: u Ottaviani se equivocaba o verdaderamente existía tal manuscrito. Y Bertone sabía cual de ambas posibilidades era la correcta.

 

Al final la batalla, como todas las batallas de ideas, discurrió por el clarificador mundo de las publicaciones. Unos aportaban datos, otro se defendía. Huelgue decir quienes eran unos y quien otro. Pero esa batalla había cambiado de escenario: ahora el magnetismo que en su día despertara todo lo referente Fátima había disminuido, casi desaparecido. No en vano 100 años no son pocos años. Y desde aquel 13 de julio de 1917, en el que el Cielo le reinterpretó al hombre su misma historia dejando una misteriosa visión como colofón de unos mensajes desconcertantes, muchos habían sido los sucesos en la historia del hombre como para poder decir que no había pasado nada. Avances tecnológicos, médicos, científicos; cambios sociales, estructurales, nacionales. Y guerras. Predichas y acontecidas. Sin olvidar la presión al papado, desde dentro y desde fuera, hasta llegar al atentado en la plaza de san Pedro. Y aún con todo, ¡cuánto por saberse!: de la pista búlgara a la pista turca. Y Alí Agca sin entender aún porqué no había muerto el papa polaco.

 

En aquellos años en que no se sabía el contenido del tercer secreto cundía la extraña sensación de que mucho más estaba por ocurrir, y que mucho de “eso” habría sido predicho por el misterioso secreto. Pero tras la publicación oficial, la suma del tiempo transcurrido desde aquel 1917 junto con la interpretación teológica oficial, habían compuesto una música que hizo olvidar la letra. Letra tan evidente que era la misma literalidad del tercer secreto. Y así la pasada atracción de un secreto por revelar cedió ante un texto oficial que aparentemente reinterpretó unas imágenes de innegable peso dramático en otra imagen ya grabada en el imaginario contemporáneo de un papa desvanecido en su jeep en la plaza de san Pedro. “Todo pertenece al pasado”, parecía decir la Santa Sede. Y tamaño atrevimiento fue contestado con rapidez: “se nos ha burlado el tercer secreto”, dijo el sector fatimista y con ellos un sinnúmero de católicos de la intelligentsia mas reputada sumados al desconcierto de tal interpretación.

 

Y así comenzó la batalla del ordinal “tercero”. Unos por sentirse burlados, y otro por astuto, entrelazaron la trama que seguía alimentando una opinión pública cada vez más aburrida y olvidada del tema Fátima. ¿A quien le podía interesar si el tercer secreto estaba completo o no? Los hechos posteriores mostraron que a pocos. Y esa discusión, que iba apagando la atracción sobre Fátima, Bertone la alimentaba con gusto haciendo valer su capacidad estratégica, porque en el fondo lograba que cuanto más se discutiera sobre eso, más decayera el interés. Era un juego que se acabó reduciendo a sombra de si mismo: si el tercer secreto estaba completo o no. Y que cada vez interesaba menos y a menos¿No había logrado Bertone su objetivo: alejar el foco de atención sobre los agujeros manifiestos?

 

¿Qué agujeros? Una pista será dada por el mismo Bertone el día de la publicación oficial del tercer secreto. En aquella rueda de prensa posterior al desvelamiento se le preguntará si la frase “En Portugal se conservará siempre el dogma de la fe (…)” corresponde al tercer secreto. Su respuesta, si bien dubitativa en las formas, es tajante: pertenece al segundo. Podría parecer que tal respuesta es intrascendente. Pero no. Juan Pablo II se había empeñado en publicar el secreto, pero era consciente -y su think tank de la Santa Sede más aún- de que esa frase previa era de por sí una bomba. Y más aún si a esa frase le concluían unos puntos suspensivos enigmáticos. Algo más debió serle dicho a sor Lucia de lo que no dejó constancia. Por ello esos puntos suspensivos fueron vistos por todos los estudiosos como la clave del tercer secreto, en cuanto que esos puntos suspensivos debían ser el mismo tercer secreto.

 

El problema renace cuando se publica el famoso secreto. No tiene encaje en dicha frase, principalmente porque el tercer secreto es una imagen visual y esa “frase” son palabras de la Virgen. Luego podría haber algo más en esos puntos suspensivos distinto a la imagen del tercer secreto. Pero la respuesta de Bertone en aquella rueda de prensa abre nuevas claves: lo más lógico era entender que esos puntos suspensivos perteneciendo al segundo secreto, fueran algo distinto del tercero. ¿Y no se había empeñado Bertone en decir que el tercer secreto había sido revelado completo? ¿Y no había empeñando la Santa Sede su palabra en que no faltaba nada del tercer secreto por darse a conocer? Ya sabemos por qué lo decían y porqué Bertone pretendía mantener esa discusión y en esos términos: porque el tercer secreto había sido revelado completamente pero no así el segundo. Y reconduciendo el juego a esos términos, se lograría alejar de la opinión pública la demanda de una respuesta nunca dada a esos puntos suspensivos y al mismo texto revelado del tercer secreto.

 

Salgamos por tanto de esa discusión. Volvamos a lo que ignoramos. ¿Qué falta de aquella frase sobre Portugal? ¿Qué quería decir sor Lucia con aquellos puntos suspensivos? La pregunta ya no puede ser si el tercer secreto está completo o no, ahora la pregunta es otra: ¿está completo el secreto global de aquel 13 de julio, esto es, el único secreto que los niños dividieron en tres partes? ¿Se ha dicho todo? ¿Hay algo oculto? Y aún con todo, desconcierta ver como incluso sobre lo revelado se han conseguido desplegar sombras del modo más sibilino ocultando lo manifiesto: toda una teología despreciada, silenciada, olvidada. Y con una fuerte carga profética¿Qué teología? La teología de la historia, de la batalla entre el bien y el mal, de la responsabilidad de la Iglesia, en la que, como al pueblo elegido, la infidelidad a su elección era acompañada de castigos y sufrimientos. ¿Y qué profecías? La narración de un papa concreto que morirá mártir, ¿o serán varios? La narración de un martirio global de las almas fieles a Pedro en un panorama de destrucción y violencias. Porque todo eso, así tal cual, lo narra el tercer secreto. Sin ambages, sin medianías. Y que algo de ello emerge naturalmente de su lectura lo constata la misma reacción de Juan XXIII cuando tras leer el secreto dijo que aquello no pertenecía a su pontificado, intuyendo que la narración gráfica excedía al horror comunista que estaba viviendo. O el mismo Juan Pablo II, cuando meses después de su atentando pediría a sor Lucia respuesta sobre sí faltaba poco para el cumplimiento total de lo profetizado. O el mismo Benedicto XVI cuando en su viaje a Fátima recupera la urgencia y seriedad de lo profetizado, sin olvidar cuando como Cardenal y Prefecto recordara que lo dicho en el tercer secreto aún podría estar pendiente de verificarse.

 

Por tanto las categorías temporales siguen desconcertando. Está claro que el Cielo habla en términos meta históricos, no temporales. Pero también es cierto que toda categoría meta histórica está inserta en una realidad temporal, de la que habla y de la que se revela su sentido aclarando tanto sus porqués como sus hacia dónde. Por tanto, por mucho que haya transcurrido desde la advertencia, si la realidad moral que subyace por debajo no rectifica el rumbo, lo predicho no dejará de ser consecuencia previsible y verificable, por lo que al final, como en Nínive, lo que al principio fue evitado por una recitificación de los corazones, lo verificarán los tiempos futuros cuando se vuelva a las andadas. Sólo que Nínive escuchó una vez al menos las palabras del profeta, y estos tiempos nuestros se reafirman día a día en su desprecio.

 

 

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