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La importancia de Garabandal Hablar hoy de Garabandal en su real magnitud es hablar del futuro de la humanidad, puesto que este santo lugar señalado por Dios fue el escenario de unos de los prodigios mas extraordinarios del siglo veinte y que aun hoy luego de casi medio siglo sigue dando sus frutos encausando millares de vidas de todo el mundo. Puede considerarse entonces a Garabandal como un faro de luz para el mundo, no solo por su pasado inmediato, sino porque su legado marca un sendero para transitar las difíciles vicisitudes de un mundo convulsionado, este pequeño y humilde pueblo ubicado en una zona montañosa del norte de España en donde aun hoy se conservan los valores de antaño, con un profundo sentido religioso y espiritual, atesora los prodigiosos sucesos de la década del 60. Hablamos de las apariciones de Nuestra Madre Santísima, la Virgen María a cuatro niñas durante un período ininterrumpido de casi 5 años, contándose alrededor de 3000 apariciones publicas a partir del año 1961, año siguiente de la fecha límite en que la misma Virgen de Fátima había pedido que se revelara el “tercer secreto”, pedido que en aquel entonces la Iglesia Católica desestimo. Queda reflejado en este hecho extraordinario la Misericordia de Dios y la preocupación de María por Todos Sus hijos, ya que en esta intervención bajo la advocación de Nuestra Señora del Monte Carmelo anuncia al mundo tres grandes eventos de carácter universal previo a la segunda manifestación de Cristo. Estos eventos han sido anunciados por otros profetas y rectificados en otras apariciones Marianas y son : EL AVISO , EL MILAGRO Y EL CASTIGO o Purificación . Esta Purificación fue profetizada y vivida místicamente por las niñas videntes, dando a conocer que será muy grande, tan grande como jamás la hubo ni la habrá sobre la faz de la tierra y afectará a toda la humanidad, pero el AVISO universal y el MILAGRO vienen antes para prepararnos y como última oportunidad de conversión. Después del AVISO ya nadie va a dudar de la existencia de Dios y del amor infinito que nos tiene, produciendo en cada alma un contacto personal con su naturaleza aunque respetando las creencias de cada uno, trayendo una profunda conciencia del bien y del mal, en otras palabras se nos quitara parte del velo que tenemos en nuestras almas y luego cada persona decidirá el camino a seguir. El MILAGRO de Garabandal viene poco tiempo después del AVISO para confirmar al mundo que el AVISO vino de Dios y no quede duda de su naturaleza. A partir de ese momento muchos darán importancia a los mensajes dados por la Virgen pero como dijo el Santo Padre Pío de Pietrelcina refiriéndose al AVISO y el MILAGRO de Garabandal , “para cuando crean será ya demasiado tarde ”... Teniendo en cuenta estas proféticas palabras de este santo hombre de Dios y dado la magnitud de dichos eventos profetizados podemos afirmar que Garabandal es una de las piezas mas importantes de lo que llamamos las Apariciones Marianas dado que se vincula directamente al final de una era y nos prepara para eventos de magnitudes universales para dar entrada a una nueva era libre de pecado y sufrimiento en donde reinaran los corazones de Jesús y Maria Santísima. El Papa Paulo VI habla de Garabandal "Es como la segunda vida de la Santísima Virgen en la tierra, y no hay palabras para agradecerlo. Es la historia más hermosa de la Humanidad desde el Nacimiento de Cristo" "imprimátur" 7 de noviembre de 1968– de monseñor Alfonso Zaplana Belliza, obispo de Tacna, Perú El Santo Padre Pío habla de Garabandal
En 1962, fue la voluntad de Dios que su siervo, el Padre Pío de Pietrelcina, se involucrara en los acontecimientos de Garabandal. He aquí cómo. El 3 de marzo de 1962 las cuatro jóvenes videntes, Conchita, Mari Loli, Jacinta y Mari Cruz recibieron una carta anónima en San Sebastián de Garabandal. Este incidente fue reportado por el Dr. Celestino Ortiz, un incuestionable testigo, y sobre él hace un recuento el Padre Eusebio García de Pesquera en su libro Ella fue Afanosamente a la Montaña; de aquí tomamos el siguiente aparte: Félix López, un antiguo alumno del Seminario Mayor de Derio (Bilbao) quien es hoy día el profesor de escuela de Garabandal, estaba reunido con algunas personas en la cocina de Conchita. La niña recibió una carta que no entendió, así que le solicitó a Félix que se la tradujera. Estaba escrita en italiano y Félix, después de leerla dijo: «Por su estilo bien podría ser del Padre Pío». Conchita le preguntó si conocía la dirección del Padre Pío y al recibir una contestación afirmativa le pidió que le ayudara a escribirle una carta para dar respuesta a la suya y manifestarle su agradecimiento. Habiendo terminado la carta la dejaron sobre la mesa de la cocina, sin doblarla. Después de un rato, Conchita entró en éxtasis y rezó el Rosario. Al regresar a su estado normal Félix le preguntó: «¿Preguntaste a la Virgen sí la carta era del Padre Pío?» «Sí, y me dio una respuesta secreta para enviarle.» La niña subió a su habitación, regresando poco más tarde con un papel escrito a mano. Delante de todos metió el papel en el sobre, que había ya sido dirigido al Padre Pío por el profesor, sellándolo luego. La carta que había llegado a Conchita, sin firma y sin dirección de regreso pero con estampilla italiana, decía lo siguiente: Mis queridas niñas: A las nueve de la mañana, la Santísima Virgen me encomendó que les dijera lo siguiente: «¡Oh benditas niñas de San Sebastián de Garabandal! Yo les prometo que estaré con ustedes hasta el fin de los siglos y que ustedes estarán conmigo durante el fin del mundo y después, unidos conmigo en la gloria del Paraíso». Estoy enviándoles una copia del santo Rosario de Fátima, que la Virgen me pidió les enviara. El Rosario fue compuesto por la Virgen y debe ser propagado para la salvación de los pecadores y para la preservación de la humanidad de los terribles castigos con los que el buen Dios la amenaza. Les doy un consejo: Recen y hagan que los demás recen porque el mundo está a comienzos de la perdición. No creen en ustedes ni en sus conversaciones con la Dama de Blanco; lo harán cuando ya sea demasiado tarde. En febrero 9 de 1975, el personal de la revista NEEDLES (ahora GARABANDAL) condujo una entrevista grabada con Conchita, durante la cual le preguntaron sobre esta sorprendente carta que se decía había sido dictada por el Padre Pío: P. Conchita, ¿recuerdas algo sobre esta carta? Conchita: Recuerdo haber recibido en el correo una carta dirigida a mí y a las otras tres niñas, Jacinta, Loli y Mari Cruz. Me preguntaba qué contenía y, como no estaba firmada, la metí en el bolsillo hasta que ví a la Santísima Virgen ese día. Cuando se apareció le mostré la carta y le pregunté quién nos la había enviado. La Virgen dijo que era del Padre Pío. Como no sabía quien era el Padre Pío, no pregunté nada más. Después de la aparición conté a la gente sobre la carta; un seminarista que estaba presente me explicó acerca del Padre Pío y de dónde era él. Entonces le escribí una carta diciéndole que me gustaría verle cuando visitase mi país. El entonces me envió una pequeña carta diciendo: «¿Crees que puedo subir por la chimenea?» Yo sólo tenía 12 años en esa época y no sabía nada de los claustros. La Visita de Conchita al Padre Pío En febrero de 1967, Conchita llegó a Roma con su madre, un sacerdote español, el padre Luis Luna, el Profesor Enrico Medi y la Princesa Cecilia de Borbón-Parma. Había sido llamada allí por el Cardenal Ottaviani, prefecto del Santo Oficio, llamado hoy la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe. Fue durante esta visita que Conchita tuvo una audiencia privada con el Papa Pablo VI, durante la cual sólo cinco personas estuvieron presentes con el Pontífice. Tenemos sobre esto el confiable testimonio del Profesor Medi, entonces presidente de la Asociación Europea de Energía Atómica y amigo del Papa, y quien era uno de los cinco presentes. Como Conchita tuvo que esperar un día antes de su reunión con el Cardenal Ottaviani, el Profesor Medi sugirió que ya que tenían algo de tiempo libre fueran a San Giovanni Rotondo a ver al Padre Pío. A continuación el recuento de la propia Conchita acerca de la visita, tomado de la entrevista de NEEDLES de 1975: Todos estuvimos de acuerdo, así que salimos para el Monasterio en el auto alquilado del Profesor Medi. Llegamos como a las nueve de la noche y nos dijeron que no podríamos ver al Padre Pío hasta la mañana siguiente en su Misa de cinco. Antes de Misa, el Padre Luna y el Profesor fueron a la sacristía. El Profesor me contó más tarde lo que ocurrió allí. Dijo que el Padre Luna había dicho al Padre Pío que la Princesa de España estaba allí para verle. El Padre Pío dijo entonces al Padre Luna: «No me siento bien y no podré verla hasta más tarde hoy». El Profesor Medi dijo entonces: «Hay otra persona que quiere verlo también. Conchita quiere hablar con usted.» Padre Pío dijo entonces: «¿Conchita de Garabandal? Vengan a las ocho de la mañana». Al llegar, fuimos conducidos a un pequeño cuarto, una celda, que tenía una cama, una silla y una pequeña mesita. Le pregunté al Padre Pío si este era su cuarto y si él dormía ahí, a lo cual respondió: «Oh, no. No pueden ver mi cuarto. Este es un cuarto rico». En ese momento no sabía la clase de hombre santo que era el Padre Pío, como ahora sí lo sé. Entonces yo era muy joven; tenía sólo 16 años. P. ¿Quién estaba en el cuarto contigo? Conchita: Sólo mi madre, el Padre Luna y un sacerdote del Monasterio que hablaba español y estaba tomando muchas fotos. No recuerdo que la Princesa y el Profesor hubieran estado allí. P. Puedes decirnos ¿qué se dijo durante tu visita al Padre Pío? Conchita: Sólo recuerdo un poco. Sí recuerdo que el sacerdote que había estado tomando fotos pidió permiso para ello al Padre Pío, quien le respondió: «Has estado tomándolas desde que llegaste». Recuerdo que tenía el crucifijo besado por Nuestra Señora, y que dije al Padre Pío: «Esta es la Cruz besada por la Santísima Virgen. ¿Quisiera besarla?» Padre Pío tomó entonces el Cristo y lo colocó en la palma de su mano izquierda, sobre el estigma. Tomó entonces mi mano, que colocó sobre el crucifijo, cerrando los dedos de esa mano sobre mi mano; con su mano derecha bendijo mi mano y la cruz. Lo mismo hizo con mi madre cuando ella le dijo que por favor bendijera su rosario, también besado por la Virgen. Yo estuve de rodillas durante todo el tiempo que estuve ante él. Me tomó de la mano, con la cruz, mientras que me hablaba. Padre Pío y el Milagro La forma como el Padre Pío se involucró en los eventos de Garabandal fue en parte la causa de que le hubiese sido concedido un privilegio que tan sólo a otra persona [*En la noche del 8 de agosto de 1961, Fr. Luis Andreu S.J. tuvo una visión del Milagro mientras observaba a las videntes en éxtasis en los pinos sobre una colina cerca del pueblo de Garabandal. El Padre Andreu murió a la mañana siguiente durante su regreso a casa.] le había sido. Vio el gran Milagro antes de morir. Una de las profecías de Nuestra Señora en Garabandal en relación con el Milagro fue que el Santo Padre lo verá desde cualquier sitio donde esté, y que el Padre Pío lo vería también. Al morir el Padre Pío en 1968, Conchita quedó perpleja, preguntándose por qué la profecía aparentemente no se había cumplido. Un mes más tarde fue tranquilizada, recibiendo además un regalo precioso. En octubre 16 de 1968, Conchita recibió un telegrama de Lourdes, proveniente de una mujer de Roma a quien Conchita conocía. El telegrama pedía a Conchita ir a Lourdes a recibir una carta del Padre Pío dirigida a ella. El Padre Alfred Combe y Bernard L'Huillier de Francia estaban en ese momento en el pueblo y accedieron a llevar a Conchita y a su madre a Lourdes. Partieron esa misma noche. Con el afán, Conchita olvidó su pasaporte. Al llegar a la frontera fueron detenidos durante seis horas, y sólo gracias a un pasaporte especial, firmado por el Governador Militar de Irun, pudieron pasar la frontera hacia Francia. En Lourdes se entrevistaron con los emisarios del Padre Pío de Italia, entre los cuales estaba el Padre Bernardino Cennamo, O.F.M. El Padre Cennamo no era realmente de San Giovanni Rotondo, sino que pertenecía a otro monasterio. Era, sin embargo, bien conocido por el Padre Pío y por el Padre Pellegrino; éste último fue quien cuidó al Padre Pío durante sus últimos años y quien transcribió la nota para Conchita dictada por el Padre Pío. El Padre Cennamo dijo a Conchita que no había creído en las apariciones de Garabandal hasta que el Padre Pío le pidió darle el velo que cubriría su cara después de su muerte. El velo y la carta fueron entregados a Conchita, quien preguntó al Padre Cennamo: «¿Por qué la Virgen me dijo que el Padre Pío iba a ver el Milagro y él ha muerto?» El Padre le respondió: «El vio el Milagro antes de morir. Me lo dijoo él mismo.» Al regresar a casa Conchita decidió escribir sobre el incidente a un amigo en Madrid. De nuevo nos referimos a lo dicho por Conchita en la entrevista de NEEDLES de 1975: Tenia el velo ante mis ojos mientras escribía cuando, de repente, toda la habitación se llenó con una fragancia. Había oído sobre las fragancias del Padre Pío, pero nunca les había dado mayor importancia. El cuarto entero olía con un perfume tan fuerte que comencé a llorar. Era la primera vez que experimentaba esto. Ocurrió después de su muerte.
Un importante mensaje de Jesús a la vidente Vassula Ryden, hace referencia a la negligencia con que se han tomado las apariciones de María en especial en Fátima y Garabandal. 
MI CREACIÓN TIENE QUE SER ADVERTIDA PROMUÉVANME, NO ME ALEJEN 1.12.1987 Te he elegido a ti para mostrar al mundo cuán Misericordioso Soy, encontrándote donde la mayoría de Mis Hijos se encuentran aún. Si no hubiera venido por ti, estarías todavía donde están los demás. Por Mi Misericordia infinita, vengo para advertirles, y también, para atraerlos hacia Mí y recordarles sus raíces. (Empiezo a comprender que este Mensaje de Paz y Amor entre la Creación de Dios y para la unión de la Iglesia va a ser uno de los últimos intentos de Dios, antes de que Su Justicia arda sobre nosotros). ¡Qué bien Me comprendes ahora, hija Mía! ¿Me tienes miedo? (Dios debe de haber notado mi temor al pensar lo que Él podría hacer, si no cambiamos). Sí, lo tengo, Dios mío, después de la visión que me mostraste. Te enseñé sólo una parte. 1 Vassula, Mi creación tiene que ser advertida. No dejen que se repitan los mismos errores. ¿Como cuándo, Señor? Cuando les dí Mi gran Milagro en Fátima, advertí entonces a Mi Creación, pero hicieron poco caso de Mi advertencia. En vez de esto, malgastaron su tiempo dudando, discutiendo, sin difundir bien el Mensaje de Mi Madre, por lo que muy pocos supieron de la urgencia del Mensaje. Han manchado sus manos de sangre por su crimen, arrastrando muchas almas junto con ellos. Yo les recordaré sus pecados del pasado. 2 Les recordaré la urgencia del Mensaje de Garabandal. ¿Por qué dudar de Mis Obras? Comuniquen Mi advertencia a Mi Creación. Se deben hacer enormes reparaciones. Mi Creación debe ser advertida y debe creer en Mí. Recuérdales de Mi Amor. 3 Divulguen Mi Palabra. ¡Promuévanme... promuévanme, no me alejen! ¡Ahora, Me están alejando, no Me están protegiendo! Declaren, abiertamente, Mis obras del pasado y las actuales. ¡Yo Soy Omnipotente! Las espinas en Mi Cabeza son todas aquellas almas sacerdotales que retienen la llave del conocimiento. ¡Ni entran ellos mismos, ni dejan entrar a los que quieren! ¡Estas son Mis espinas! Esas espinas ahora deberían encontrarme y arrepentirse. Con sus manos todavía manchadas con sangre fresca del pasado, responsables de tantos crímenes y atrocidades, quiero que se arrepientan. Ellos desafiaron el Mensaje de Mi Madre en Garabandal, y nunca Lo difundieron como deberían haberlo hecho e hicieron caso omiso de su urgencia. ¡Oh 4 Vassula! ¿Qué es lo que tengo? Piedras, sus corazones están petrificados. Acepten la Verdad, abran sus corazones. ¡Garabandal es la secuela de Fátima! ¡No repitan sus errores! ¡Pedro! 5 ¡Pedro, sé Mi Eco! Alimenta a Mis ovejas. No Me niegues otra vez, bienamado. Cuando el Señor dijo: "¡Pedro sé Mi Eco! Alimenta a Mis ovejas. No Me niegues otra vez, bienamado", yo creí morirme allí mismo, por la manera en que lo escuché decirlo. Ven, déjame ayudarte. Descansa en Mí. 6 Cuando me repuse, ahora lo voy a describir, Jesús, Dios, estaba mendigando. Lo dijo con una voz suplicante. Sí, sí, Vassula, por amor. Te amo, Dios mío. ¿Cómo puedo verte y oírte así tan triste, sin desear morirme un millón de veces? Si tuviera mil vidas, yo las daría todas, una tras otra, por Tu Gloria, sanando Tus Heridas. Mis Heridas sólo sanarán cuando Mi Creación vuelva al Amor. Acéptenme como El Omnipotente y únanse. Ven, compartamos Mi tristeza. Jesús, desearía poder hacer mucho más, para reparar y glorificarte. Permanece cerca de Mí y compartiré todo lo que tengo contigo. Ven. 1 Significa que lo peor está oculto 2 Aparentemente, Dios recuerda los pecados sólo si aquéllos que los cometieron, no han pedido perdón o todavía no se han arrepentido. Una vez hecho esto, el perdón se concede, y Dios nunca más nos recuerda nuestros pecados pasados 3 Incluyendo los Mensajes de Paz y Amor de Dios 4 Dios, en una indescriptible tristeza, gimió... 5 Dios gritaba muy fuerte, como para alguien que estaba lejos y no lo escucharía, a menos que Él gritara... después, suplicante 6 Estaba tan conmovida, que ya no era yo misma. Jesús trataba de sostenerme La Virgen de Fátima se despidió de los pastorcitos con estas palabras: "Hasta San Sebastián de España" 
Nuestra Señora de Fátima se despidió de los pastorcitos con estas palabras: «Hasta San Sebastián de España» Se refiere a San Sebastián de Garabandal. Monseñor João Pereira Venancio, Obispo de Fátima, dijo que la Santísima Virgen se despidió en Fátima como Nuestra Señora del Carmen y que tuvo noticias de esta frase, "hasta San Sebastián de España", de un libro carmelitano publicado en Brasil hacia los años de 1930, pero que no se dio cuenta de su significado hasta que conoció las Apariciones de San Sebastián de Garabandal. Monseñor João Pereira Venancio considera a las Apariciones de Garabandal como una continuación de las Apariciones de Fátima. Lo explica el Padre Alipio en una carta al Sr. Obispo de Santander. Sao Paulo, 20 de diciembre de 1990. Excmo. y Rvmo. Sr. Obispo de Santander D. Juan Antonio del Val: El abajo firmante, P. Alipio Martínez Fernández CSA, y los esposos Egesipo Campos Meireles y Civa Silva Campos, considerando una obligación de conciencia, reparan el silencio inconsciente que guardamos algunos años ante la Autoridad Eclesiástica competente sobre la existencia y lectura habitual de un libro de las apariciones en Fátima, donde la Virgen se despide hasta su siguiente aparición en "Sao Sebastiao da Hespanha". Considerando que debemos a la Santísima Virgen el testimonio de lo que vimos en ese libro sobre los términos con que se despidió de los videntes, ha resuelto comunicarlo a su Rvma, por medio de esta declaración, hecha en conciencia y totalmente fiel a los hechos. Primero: Que con ocasión de organizar pastoralmente la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima de la ciudad de Colania, Estado de Golás, Brasil, desde 1955, se adquirieron ese año varios libros sobre las apariciones y mensajes de la Virgen María en Fátima, unos comprados y otros donados por miembros de la colonia portuguesa. Con ellos preparábamos la catequesis acerca de los mensajes para las familias que pedían la visita domiciliaria de la Imagen Peregrina, que quedó en dicha parroquia al finalizar su segunda etapa de visitas al Brasil. Segundo: Que uno de esos libros llamó singularmente la atención de todas las personas que lo leyeron, particularmente la mía y la de los esposos Egesipo y Diva, quienes cuidaban de la imagen, organizaban las visitas e impartían la mayoría de las veces la referida catequesis. Era un libro en lengua portuguesa, en rústica, de papel ya resecado, el más antiguo de cuantos usamos, escrito con la ortografía anterior a la reforma del 1931. Se leía que Nuestra Señora la Virgen María decía a los videntes en su despedida del 13 de octubre de 1917: "até Sao Sebastiao da Hespanha". Por causa de esta frase muchas veces me preguntaron qué San Sebastián era aquél. Entonces yo sólo conocía a San Sebastián de Guipúzcoa, y eso es lo que les respondía. En aquellos años, de 1955 a 1959 no percibí el valor profético de esas palabras de despedida de Nuestra Señora, y transferido de Parroquia me despreocupé. Tercero: Que creemos que el libro que nos causó ese impacto fue "Episodios maravilhosos de Fátima", el que más usábamos y el que más tiempo estuvo a mi disposición por una atención especial de Egesipo y Diva, pues fueron ellos los descubridores de la referida frase, y los que habían recibido el libro de una familia portuguesa. El doctor Marchí, en su obra "Era uma Mulher mais Bela que o Sol", atribuye ese titulo de "Episodios maravilhosos de Fátima" al Dr. Formigao, y dice que fue escrito en 1921. Cuarto: No conservamos dicho ejemplar, porque de la media docena de títulos que quedaron en la biblioteca parroquial, hoy sólo queda "Era uma Mulher mais Bela que o Sol". Los otros guardados por los esposos mencionados, en 1964, Doña Diva los dejó bajo custodia de una familia y los libros desaparecieron, al usar esta familia el estante para libros de otra índole. Quinto: En julio de 1967 acompañé al agustino Padre John Kelly a Garabandal y, al llegar al pueblo, leí en la placa del estrecho camino "San Sebastián de Garabandal". Súbitamente recordé las palabras antes referidas "ate Sao Sebastiao da Espanha", aquel pueblo era el "San Sebastiao de Espanha", de la despedida de la Virgen, contada en el libro que ya he indicado. Yo había pasado en Chile cuatro años hasta los últimos días de 1965 y nunca oí mencionar el nombre de "San Sebastián" de Garabandal. Sólo oí mencionar Garabandal a su compañero en 1962 estando en Valencia de salida para Chile. Ante la sorpresa de encontrarme en el "San Sebastiao" maravilloso de Fátima y, a raíz de este viaje, escribí a los esposos Egesipo y Diva, contándoles que había estado en "San Sebastiao de Espanha" y les envié varios folletos de las Apariciones de la Virgen, vestida del Carmen, en Garabandal. Los comentarios con los amigos fueron conocidos por el Padre dominico François Turner y sus cartas han despertado mi conciencia y la de mis amigos brasileños, Egesipo y Diva, que también están dispuestos a firmar esta declaración, porque ellos fueron los primeros testigos de la existencia de la despedida de la Virgen, según el libro, "até Sao Sebastiao da Espanha". Firmado: Padre Alipio Martínez Fernández, CSA.
BENJAMÍN SOLARI PARRAVICINI Y GARABANDAL CRÓNICA DE UNA PROFECÍA No cabe duda que los grandes sucesos de la historia de la humanidad han sido profetizados, anunciados y hasta explicados por los instrumentos escogidos por el cielo cuando un caso de gran importancia así lo amerita y esto es lo que aconteció aquí en Argentina en el año 1938 de la mano de un pintor. Debemos antes hacer una pequeña reseña de este enigmático protagonista, hablamos de Benjamín Solari Parravicini, nacido en Buenos Aires, Argentina el 8 de Agosto de 1889, un artista plástico de renombre internacional, pero no fue esto lo que hizo trascender su fama más allá de su muerte. 
Benjamín durante su vida se transformó en un hombre muy especial, dado que su espíritu cargado de amor y paz, lo identifico entre sus colegas y el resto de la sociedad, un hombre sumamente religioso amante de Jesús y la Santísima Virgen no imaginó jamás lo que aconteciera en su vida. En el año 1936 en la tranquilidad de su estudio comenzó a recibir una extraña forma de ideas que conforme pasaba el tiempo se acentuarían en dibujos y bosquejos acompañados de cortas explicaciones que pronto se podrían confirmar como sorprendentes profecías. Benjamín marcó siempre una profunda relación entre la espiritualidad del hombre la ciencia y el cosmos así pues quedaron plasmados en sus trabajos. Pero adentrémonos ahora en un hecho particular de esta historia la cual está relacionada con otro hecho extraordinario como lo es GARABANDAL, más conocido como las Apariciones de la Santísima Virgen en dicho pueblo del norte de España en la década del 60. 
Fueron muchas las “psicografías” en su gran mayoría proféticas, que Benjamín realizó muy ligadas a la Fe del hombre, la Iglesia, el regreso de Cristo y la Santísima Virgen, como está dicho al inicio de esta crónica debemos tener presente en todo momento la magnitud que estos testimonios encierran así pues resulta que Benjamín profetiza en el año 1938 es decir 23 años antes el siguientes acontecimiento: “La palabra celeste llegará a una aldea de España y se le escuchará" “ Orando sobre la roca del milagro* en España llegara un día la Virgen, llegará escoltada por el Ángel Gabriel; ella dará a las campesinitas la mano " No queda duda alguna de que esta profecía estaba referida a Garabandal, una de las más extraordinarias apariciones de nuestra Madre Santísima ya sea por su duración donde se registraron más de 2500 apariciones públicas (y otras tantas sin contar durante 4 años) y también por sus enseñanzas y mensajes. Aquí vale la pena aclarar un detalle importante respecto al nombre del ángel, (Gabriel) para el que piense que Parravicini se equivoco con el nombre, puesto que en la primera aparición a las niñas fue el Arcángel Miguel y fue sobre una roca, pero la primera vez que las niñas vieron a la Santísima Virgen fue acompañada de dos Ángeles, a uno reconocieron y fue a Miguel y el otro no se presento, solo estuvo de pie delante de ellas escoltando a la Madre Celeste… 
Hablar de Garabandal implicaría varios capítulos aparte y no es la idea profundizar en este momento, pero si es la intención de recalcar la realidad profética de este artista como así también la tremenda importancia del mensaje que la misma Virgen dejara a cuatro niñas del campo para toda la humanidad centrando sus enseñanzas en la humildad , la sencillez y LA EUCARISTÍA como medio para llevarnos a su hijo Jesús y que además han sido portadoras de muchas profecías para la humanidad destacándose tres acontecimientos de particular importancia, hablamos del AVISO el MILAGRO y EL CASTIGO las cuales son de carácter universal , cabe mencionar que estos acontecimientos han sido profetizados por muchos videntes a través de la historia. Hasta aquí podemos encuadrar esta profecía de Benjamín (sobre la llegada de la Santísima Virgen a Garabandal) dentro de lo religioso si se quiere, pero las profecías de Benjamín estuvieron también ligadas fuertemente al cosmos dejando entrever siempre una respetuosa relación entre la creencia y fe del hombre y seres especiales que de lejos provienen en nuestra ayuda… Fueron muchas las psicografias que también hablan de este tema, pero hay una que mantiene nuevamente una relación en este caso sobre España, lugar donde sucedieron las apariciones y Argentina país donde nació y vivió este gran profeta. “España recibirá una raza de seres hermosos venidos de un planeta alejado de nuestro sistema solar. La Argentina igual lo recibirá y establecerán un puente de comunicación entre ambos países y el planeta de origen” Volvemos nuevamente a Garabandal para transcribir un hecho sorprendente, en este caso un testimonio de Maximina, tía de Conchita González (principal vidente) y una nota del diario íntimo de la misma vidente. Aquí está el testimonio de Maximina que oyó decirle a Conchita después de un éxtasis referente a la existencia de gentes en otros planetas o astros: Maximina fue testigo de la profecía. Escribe así, el 20 de diciembre de 1962: Hoy dijo (Conchita), que ya no habría nada más que otros tres Papas. Traía un diálogo con la Virgen, se veía que precioso. Dijo también, no recuerdo en qué planetas o astros, que había gente; me parece que dijo en dos.. DEL DIARIO DE CONCHITA GONZÁLEZ (PRINCIPAL VIDENTE) "En una de nuestras apariciones, bajamos Loli y yo de los pinos con mucha gente, y vimos una cosa como fuego en las nubes; lo vieron las gentes que estaban con nosotras y también los que no estaban. Cuando paso eso, se nos apareció la Virgen, y le preguntamos que qué era aquello, y Ella nos dijo: " QUE EN AQUELLO VINO ELLA". No fue esta la única "SEÑAL EN EL CIELO" tenemos la fecha exacta de otra, quizás más espectacular: "En otro día de nuestras apariciones, en que estábamos Loli y yo; era el DIA del Pilar; cuando estábamos viendo a la Virgen, se vio una "ESTRELLA" con un rastro muy grande debajo de los pies de la Virgen. y lo vieron varios. Le preguntamos a la Virgen qué quería decir; pero no nos contestó". EN OTRA OPORTUNIDAD… Los de la plazoleta vieron de pronto a dos niñas –Conchita y Loli– meterse debajo de la solana o corredor que tiene la casa de la abuela de la última: estaban en éxtasis, y allí prorrumpieron en un grito, al mismo tiempo que levantaban los brazos. "Instintivamente, dice don Celestino, miramos todos hacia arriba, al cielo, y vimos una estrella que cruzaba de norte a sur (o sea, en dirección a los Pinos), con gran luminosidad y dejando una estela que duró bastantes segundos... Sé que también vio la estrella Maximina González y otras mujeres del pueblo; en cambio, unos muchachos que estaban a la entrada de la casa de Ceferino y que corrieron hacia las niñas al oír su grito, no vieron nada, por quedar debajo de la solana como ellas. Nosotros, después que pasó lo de la estrella, nos fuimos donde las niñas, y las acompañamos rezando hasta la iglesia, a cuya entrada se les pasó el éxtasis. Inmediatamente les preguntamos: – ¿Por qué habéis gritado? – Porque vimos que la Virgen desprendía una "estrella"... – ¡Pero si vosotras no pudisteis ver la estrella, por encontraros debajo de la solana! – Pues sí que le hemos visto. Lo habrá hecho la Virgen". De este fenómeno dice don Valentín en sus notas: "Estando en la plaza, Conchita y Loli gritaron asustadas bastante fuerte. Todos se asustaron. Algunos miraron a las niñas, otros al cielo; los que hicieron esto último, dicen que vieron como una cinta brillante que cruzaba de parte a parte el cielo, y que de ningún modo podía confundirse con una estrella fugaz, ni con un cometa!. Después de haber dado el grito, las niñas rieron, y andaban contentas, como bailando de alegría". Estos son testimonios innegables de una realidad muy profunda que de alguna manera corroboran lo dicho por este profeta. Hay un relato muy interesante, uno de los tantos que la gente humilde y sincera de este pueblo vivió en aquella época y que pueden enriquecer y afianzar nuestra fe, no se pretende hacer afirmación alguna pero sí es la intención de acercar el interés a este hecho extraordinario que está ligado a cambios profundos en la espiritualidad y el futuro del género humano… Este es el testimonio de José María Juliá. Santander, Agosto de 1992. ¿TURISTAS? ¿ÁNGELES?... Esto que voy a relatar me lo contó mi hermana Margarita (Tituca) a finales del año 1961. Es una experiencia vivida por ella. El frío y lluvioso día 18 de octubre de ese mismo año en el pueblo de San Sebastián de Garabandal, con ocasión de ser leído públicamente el primer mensaje que la Virgen había comunicado a las niñas videntes en aquellas apariciones. Ese día amaneció muy desagradable y lluvioso en extremo y mi esposa y yo fuimos a despedir a Tituca al autobús que la llevaría hasta las proximidades del pueblo, por no estar hecha aún la carretera que parte desde Cosío. Regresó muy tarde, después de una verdadera odisea en medio de la gran muchedumbre que acudió allí a escuchar el mensaje anunciado, mensaje que decepcionó a una parte de la gente por su sencillez. Hay que hacer constar que esa gran parte de gente había subido al pueblo en plan de pura y sana curiosidad, esperando conocer un mensaje de carácter apocalíptico de enorme trascendencia. La decepción fue grande y los comentarios discrepantes. El mensaje, en cambio, era muy normal: era algo así como una advertencia de una Madre que pone sobre aviso a sus hijos de que el camino que siguen no es del agrado de Dios, exhortándoles a ser buenos, ya que la Copa de la ira divina se estaba llenando y que ello acarrearía un castigo para la Humanidad. Este mensaje fue anunciado ya de noche, una noche de truenos y cellisca que habían durado todo el día. Mi hermana había deambulado por el pueblo con gran dificultad, ayudada por un palo que la servía de apoyo y comiendo lo que había llevado en casa de una señora que vivía al principio de la aldea. El ambiente en este lugarejo tan pequeño era caótico, pues sus estrechas y pedregosas callejas estaban saturadas de gente llegada de muchísimos lugares ávida de emociones y curiosidad. Pero las personas que esperaban las palabras del Cielo con sencilla religiosidad y amor a la Virgen, eran, quizás, las menos. Por eso, a ellas no las decepcionó el mensaje, sino que las animó a cumplir aquel diminuto evangelio que acababa de ser anunciado con gran trompetería meteorológica. Margarita era una de esas personas que tenía motivos para guardar en su corazón aquellas palabras, pues el misterio de Garabandal le había sido revelado un mes antes del comienzo de las apariciones en el íntimo recogimiento de su alcoba al irse a acostar, mientras rezaba arrodillada ante su cama, las oraciones de la noche de su Congregación de Hijas de María. ¿Cómo fue? Una voz resonó en su cerebro en forma de locución clara y rotunda, que la dejó sorprendida y anonadada. Y las palabras que sintió y oyó fueron éstas: "Margarita, dentro de poco sabrás de mi Madre. Ello hará que tengas que sufrir mucho, pero no te faltará mi ayuda". Todo ello se cumplió. Desde aquella noche de mayo de 1961, hasta el 18 de junio del mismo año, casi un mes, las palabras recibidas en su cerebro se habían hecho realidad. Margarita había sabido de la Madre y ese 18 de octubre, ella había escuchado con gran humildad y respeto las palabras y los deseos de esa Madre, a la que se había consagrado desde su adolescencia. Alma mariana y eucarística, de una sólida formación religiosa y teológica y de honda vida interior espiritual, aquellas apariciones calaron muy adentro en su corazón y desde entonces, dedicó todo su entusiasmo a propagar el misterio de aquellos impresionantes fenómenos místicos. Ya por la tarde, aprovechando una escampada en medio de tanto diluvio, Margarita salió a la calle y se unió a un pequeño grupo de personas, entre ellas un sacerdote, que comentaban los pormenores de la jornada, a la espera del anunciado mensaje. No se dieron cuenta de la presencia de Margarita ni la de dos jóvenes, (ella juraría que gemelos), altos, rubios, de ojos azules, con vestimentas iguales y tocados de gorros de estilo. Tenían aspecto extranjero, como nórdicos, y escuchaban sin intervenir, sonriendo con dulzura. Tituca los observó con detenimiento y curiosidad, percatándose con asombro y sorpresa que tenían en su mano derecha una vara alta que les llegaba casi hasta la cabeza; la vara era muy extraña, del color del pan, y en algunos nudos de ella había una especie de hojitas diminutas también del mismo color. Ella no salía de su asombro, no sólo por el mutismo de los muchachos, a los que había hecho varias preguntas sin obtener siquiera una respuesta, sino también por la procedencia de aquellas varas; imposible que hubieran sido arrancadas de cualquier bosque cercano. Las preguntas, más o menos, fueron éstas: ¿De dónde son ustedes? Aquí no se ven esas varas. ¿Quién se las ha proporcionado? ¿Son ustedes extranjeros? ¿Quién les informó de estas apariciones?. Nada, parecía que tenían la boca sellada; sólo la abrían para sonreír. Y Tituca miraba aquellas varas secas y pulcras y, al compararlas con su palo de avellano, el lío que se hacía era cada vez más grande. De pronto, uno de aquellos hombres que continuaban enzarzados en su polémica, exclamó: ¿Y si todo esto fuera cosa del demonio?. ¡Santo Dios!. El efecto que estas palabras causó en los dos jóvenes fue fulminante y terrible. De pronto, sus rostros dejaron de sonreír con aquella dulzura que a Tituca le había llamado la atención, dando paso a la seriedad más severa con marcado tinte de tristeza. Aquella exclamación les había transformado y su aspecto ya no era el mismo. Tituca sintió pena. Pero se dio perfecta cuenta de que aquellos muchachos conocían nuestro idioma a la perfección, ya que habían entendido todo cuanto se había hablado en el grupo, además de sus preguntas. En ese momento, es cuando mi hermana empezó a pensar cosas raras y a agolpársele las preguntas. Si conocían el idioma castellano, ¿por qué no contestaron a lo que ella les preguntó? ¿Qué significaban aquellas permanentes sonrisas? ¿Por qué se pusieron serios y tristes al oír mentar al demonio? ¿Quiénes eran y de dónde habían salido aquellos insólitos y sorprendentes personajes? Pero sobre todo, ¿de qué bosque o en qué monte habían cortado aquellas maravillosas varas, tan limpias, tan pálidas y flamantes, con aquellos brotes de hojitas impropios de la estación? ¿Estarían mojadas? Mi hermana no me dijo nada ni yo se lo pregunté. Secas o no, ¿por qué tenían aquél color? El contraste que ofrecían junto a los palos rústicos y manchados de barro que llevaba todo el mundo, era de un anacronismo casi violento. Después de esto, los chicos se retiraron de allí y tomaron el camino de la casa de Ceferino, el padre de Loli. Se marcharon de la misma manera que llegaron: en silencio absoluto. Margarita entró de nuevo en la casa de la señora a merendar algo. Hablaron del acontecimiento del día comentando cuanto tardaban en anunciar el mensaje. Entonces, la señora le dijo a Tituca en tono confidencial: ¿Sabe de lo que me he enterado? Que Loli ha dicho esta mañana: "Si supiera la gente quién está hoy en el pueblo"… La preguntaron, pero no quiso decir nada más. Al asociar lo que la mujer le acababa de decir y lo que había presenciado, vio que las cosas se le estaban poniendo bastante claras y, dada la prodigiosa intuición de que gozaba, pudo sacar conclusiones bastante atinadas en cuanto al origen y procedencia de aquellos misteriosos muchachos; las conclusiones fueron todavía más firmes cuando se encontró en otra salida hecha después, con Marichu Herrero y su hermana, amigas nuestras, que estaban allí aguardando el acontecimiento. A Margarita le dijeron que habían visto a dos chicos muy extraños que observaban los pinos desde un recodo de la calleja y les llamó la atención su indumentaria y sus sombreros, además de su elegante presencia y aspecto físico, suponiéndoles extranjeros o algo así… En cuanto tocaron el tema de lo que había dicho Loli, empezaron a barajar nombres de personajes conocidos que podrían estar presentes en el pueblo con ocasión de conocer lo que esperaba todo el mundo: el mensaje. Pero, ¿quién o quiénes podrían ser? Entonces, a la hermana de Marichu se le ocurrió preguntar: ¿Y si fueran Ángeles? Como la pregunta no era extemporánea ni descabellada y tenía bastante lógica, fue aceptada como válida. ¿Es que podrían ser ángeles? Muy posible y con claro fundamento. La sagrada escritura está llena de testimonios de la presencia de ángeles que tomaron forma humana al tener que cumplir alguna misión o comunicar mensajes a los hombres. Entonces y suponiendo que lo fueran, ¿en quienes se podría pensar? Tituca volvió a poner en acción su vena intuitiva y pensó en Miguel y Gabriel, ambos siempre presentes en muchos acontecimientos en que interviene la Virgen. El de la Anunciación y el de la milicia celeste podrían ser los dos ángeles que vieron a las niñas videntes, que las prepararon para antes de la primera aparición de la Virgen. También Tituca, según me dijo después, se apoyó en un detalle muy curioso, que era el siguiente: mientras ellos estuvieron con ella y con el grupo que discutía, uno de los dos jóvenes miraba a Margarita de un modo familiar, siempre sonriendo, por lo que más tarde dedujo que podría ser Gabriel por la coincidencia de que mi hermana tenía el de Gabriela como uno de los nombres de pila. Como ya he apuntado, Tituca llegó a nuestra casa llena de cansancio por lo duro de la jornada: llegar hasta Cosío, monte abajo, entre más de cinco kilómetros de barrizales y de noche, y esto, junto a las fuertes emociones vividas, que fueron muchas para el alma hipersensible de Margarita. Así quedó la cosa durante un tiempo y nunca creímos necesario aventurar hipótesis sin apoyatura sólida. A mí nunca me gustaron los anuncios que dejan en el aire un interrogante. Me gustan por ejemplo el anuncio dado a Lucía en Fátima señalando fecha exacta. Por eso pienso que Loli tenía obligación de decir quién estaba en el pueblo aquel día. ¿Cómo no lo dijo? ¿A qué tanto misterio si nadie lo iba a saber? ¿Qué podía haber ocurrido? De todas formas, siquiera para aclarar algunos puntos oscuros de aquella anécdota, llamé a Marichu Herrero a casa de Margarita para que las dos dialogaran en busca de una coincidencia lo más aproximada posible. Estuvieron de acuerdo en casi todo, menos en algún detalle de los gorros. Marichu y su hermana no dijeron que eran tiroleses sino muy distintos. Tampoco le aclaró lo de las varas, pues a ellas les pareció que no llevaban nada en las manos. No se pudo aclarar más sino que eran dos muchachos muy extraños. Contaron lo que vieron, lo que pensaron, lo que sospecharon y lo que dedujeron. También es muy lógico que hubiera disparidad de criterios, dado que Marichu y su hermana les vieron de lejos, mientras que Tituca estuvo a un metro de ellos y pudo captar todas sus reacciones como su seriedad y tristeza al oír mentar al demonio. ¿Quién les había encomendado esa misión? ¿Qué eran, Ángeles o turistas? Para Garabandal, aquel día fue su primer mensaje y el último el 18 de junio de 1965. Quedó en el aire aquélla aventura indescifrable y nosotros hablamos muy poco de ella en los años que siguieron. Tampoco tuvimos oportunidad de leer o escuchar a nadie tocar este asunto tan misterioso. En cierto modo, como también coincidieron Tituca y las dos hermanas, era patente que aquellos seres tan enigmáticos tenían un halo de autoridad y atrayente porte. Resumiendo: ¿eran peregrinos? ¿Turistas extranjeros? Loli no lo quiso decir y no sabemos si después lo habrá dicho, si es que lo dijo en realidad. Todo pasó. Y los elementos callaron durante la lectura del mensaje. Luego volvió a llover. Y la enorme masa de gente comenzó a bajar la montaña. Han pasado muchos años desde aquello. Todo fue como un bello rayo de luz y de ternura que la Madre quiso mostramos. A nosotros nos impactó y nos hizo modificar muestro débil cristianismo, y aquellos pinos centenarios han cobijado nuestras oraciones durante muchos años. Margarita se llevó al otro mundo muchos carismas de la Virgen y el bello recuerdo de aquel día y de otros que le siguieron. ¿Habrá visto entre la ingente legión de seres celestiales a aquel que la miraba con tanta familiaridad? Para nosotros ya todo quedó lejos. El paso de María dejó en nuestros corazones huellas muy profundas de amor y agradecimiento. Sus dos mensajes fueron como dos aldabonazos al corazón de los hombres, señalándoles que el camino que siguen no es el correcto que debiera ser en cuanto a la vivencia de la fe de Jesucristo. Ella avisa con angustia, continuamente, incluso con su llanto. Y con su sangre, que es más grave. Dijo que estamos en los últimos avisos. Su Hijo no deja nunca de avisar en los prolegómenos de su justicia. ¿Hasta cuándo? Nosotros medimos el tiempo. Dios no, porque el tiempo no existe para Él. Ni lo mide. Mi hermana habrá visto claro el enigma de aquí abajo. Feliz de ella. Nosotros hemos hecho lo posible por seguir la línea trazada. Aquí y hoy, seguimos dando gracias al Señor por este y otros muchos inolvidables regalos. Como se puede apreciar, este profundo y hermoso testimonio armoniza de alguna manera con aquellas palabras dichas por un hombre sencillo, lejos en el tiempo y la distancia pero ligado de alguna manera a este plan Divino dispuesto a la ayuda del hombre, Garabandal es un regalo que Dios a dado a la humanidad por intercesión de Nuestra Madre Santísima, comprender esto es de suma importancia ya que lo mejor de Garabandal está por venir. |